domingo, 5 de septiembre de 2010

Dominguito

Me amanece a las 12 del día.
Y resulta que tengo una gotera que cae justo en la cabecera de mi cama. Sospecho que alguien quiere hacerme el "tormento de la gota". Esa donde a los prisioneros les colocaban la cabeza en una posición fija y los condenaban a la caída permanente de una gota que acaba taladrándoles el cráneo y pudriéndoles la cabeza ¿qué quieren? amanecí dramática. Aparte cuando estudié eso de la Santa Inquisición me traumé.

Ahora recuerdo que ayer comí chile en nogada y me dieron otro para llevar. Ya los había probado dos veces anteriormente y no sabían feo, no, sabían asqueroso. Pero el que me comí ayer vino a reivindicar el guiso mexicano. Estaba delicioso y me brillan los ojos de pensar que hoy repetiré, yomi.
En las buenas noticias está que iré al cine, en las malas que me preparo para lavar el baño, barrer y trapear, mi cuarto es pequeño, pero para demostrar que yo todo lo veo como UNA GRAN EMPRESA tengo una GRAN WEBA de afrontar mis deberes. Pero no queda de otra. Au revoir.