miércoles, 29 de septiembre de 2010

Barrigones valientes

Como mujer, se está acostumbrada a que te griten linduras cuando caminas por la calle.
Bah. Ya ni cosquillas hacen los piropos  o las leperadas gritadas a bocadejarro.
Pero existen tácticas masculinas que sorprenden por su igualadez a cualquiera.

Hace unos días estaba yo esperando mi camión en el boulevard.
Llegó una camionetita y se estacionó detrás de mí con un señor parientedelosTucanesdeTijuana.
Segundos después lo vi parado a un escaso metro y diciéndome "Señorita me permite un momento".
Sandy (amablemente): "Sí. Dígame".
Don Panzón (atorándosele las palabras): "Mire... nada más va a ser un segundito".
Sandy (cachando ya la 2a intención y con cara sangrona):  "DÍGAME".
Don Panzón (Casi sonriendo): "Sólo quiero decirle que está usted bien bonita..."
Sandy (en modo mute y con mirada asesinadecómoseatreve): ....
Quién sabe qué tan feo lo vi que el pobre se regresó sobre sus pasitos ya sin más ánimos de halagar a la fulanita esponjada, osea yo. 
Mínimo me hubiera bailado el tucanazo ¿qué no?